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Virus del PAPILOMA HUMANO vph

virus del papiloma humano vph

¿Qué es?

El papiloma humano (VPH) es una enfermedad compuestas por virus que para transmitirse requieren un estrecho contacto, siendo las relaciones sexuales su mecanismo de contagio más importante.

Más del 90% de las personas que tienen relaciones sexuales con portadores de lesiones genitales por la enfermedad del papiloma humano son también portadores del virus.

Es una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes y, aunque la mayoría de las personas a las que se les detecta no tienen signos clínicos de infección, es importante dada la capacidad de producir cancer del VPH en la salud, como el de cuello del útero.

Existen unos 630 millones de personas con salud infectadas en el mundo. Todos los años, 450.000 mujeres desarrollan cánceres de cuello del útero y 250.000 mujeres mueren por el cáncer. 

El cáncer de cuello del útero es una complicación rara de esta infección tan común que se transmite por contacto sexual. En este sentido, la política de prevención juega un papel muy importante ante el alto número de infectados todos los años.




¿Cómo se transmite?

Se trata de un virus ADN, dotado de tropismo por los epitelios, que infecta piel y mucosas originando a menudo verrugas (condiloma acuminado) o proliferaciones epiteliales en el lugar de la infección.

 El papel de los hombres es fundamental para el contagio de las infecciones a través de las relaciones sexuales.

Se han identificado unos 60 genotipos diferentes, de los que alrededor de 22 afectan al tracto genital. 

 

Se desconoce la prevalencia exacta de la infección por VPH, ya que no se cuenta con sistemas de notificación o pruebas.

Pero se considera la ITS vírica más frecuente, con una alta prevalencia de infección subclínica (se detecta en un 31-51% de adolescentes a las que se les realiza una citología de rutina).

La transmisión de esta infección es predominantemente por contacto sexual aunque de vez en cuando se han evidenciado lesiones en adolescentes sin sexo

El periodo de incubación oscila entre 3 semanas y 8 meses, favoreciendo su transmisión el mayor número de parejas sexuales, la presencia de otra ITS, la inmunodepresión y el embarazo.

Al parecer, las pruebas demuestran que la reducción del intervalo de tiempo entre menarquia e inicio de actividad coital puede causar un mayor riesgo de infección por virus del papiloma humano VPH.




¿Cómo son los síntomas?

Se han identificado tres tipos distintos de infecciones por este virus del papiloma humano que se transmite por contacto sexualmente:

Tabla de síntomas

TIPO

 

ENTIDAD CLÍNICA
1 y 4 Verrugas plantares

 

2 Verrugas comunes

 

3 Verrugas planas, epidermodisplasia verruciforme

 

6 y 11 Verrugas genitales, papilomas laríngeos

 

7 Verrugas comunes

 

9, 12, 15, 17, 19-25 Lesiones maculares y planas de aspecto verrucoso

 

13 Hiperplasia epitelial focal

 

14 Carcinoma cutáneo de células escamosas

 

16, 18, 31, 33, 35 Neoplasias intraepiteliales cervical (CIN), carcinoma de células escamosas de cérvix, vulva y pene, verrugas genitales

  • Infección clínica, con aparición de verrugas.
  • También Infección subclínica, muy frecuente, diagnosticada mediante citología, colposcopia y biopsia.
  • Infección latente, en portadores del VPH, sin signos clínicos ni subclínicos.

En la infección del virus del papiloma humano HPV clínicamente reconocible aparecen tipos de verrugas (condilomas acuminados), de color más rosado, rojo o gris, e indoloras, que pueden presentar diversos aspectos:

  • Verrugas genitales blandas pediculadas, de aparición en zonas húmedas (introito vaginal o vagina), de 2-3 mm de diámetro y 10-15 mm de altura, con diversas proyecciones.
  • Verrugas genitales pequeñas aplanadas, de 1-4 mm situadas con frecuencia en la zona de transformación del cérvix, visibles con el colposcopio.
  • Pápulas queratósicas cuadriculares, de 4-10 mm de diámetro y de aparición en zonas no mucosas y secas.
  • Condiloma acuminado gigante, formado por pápulas de mayor tamaño.

 

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En la salud de la mujer el virus  del papiloma humano VPH – HPV puede causar con mayor frecuencia en introito posterior, labios menores y clítoris, labios mayores y periné, pudiendo aparecer en ano (coito anal o extensión vulvar), vagina, uretra u cérvix.

En el varón, se localizan con mayor frecuencia en el frenillo, corona y glande, prepucio y meato urinario aunque pueden aparecer en el cuerpo del pene, en el ano (coito anal) y en el escroto.

La gestación, la humedad de la piel y la supuración anal o de la vagina pueden empeorar los condilomas.

En la localización anal puede producirse hemorragia durante la evacuación o coito.

En localizaciones vaginales puede aparecer leucorrea maloliente por sobreinfección.




Diagnóstico del virus 

El aspecto de las verrugas es patognomónico. Sin embargo visualizarlas no es suficiente, es recomendable inspeccionar y buscar con lupa la zona genital y perianal.

En las formas subclínicas, mediante citología se halla coilocitosis y atipia nuclear en la extensión de Papanicolau.

En ocasiones puede ser necesario realizar biopsia dirigida con colposcopia, tanto para el diagnóstico como para buscar y diferenciar la lesión de un carcinoma.

La detección del ADN del VPH, con una sensibilidad del 80% y una alta especificidad, según la evidencia actual no es útil como prueba sistemática y no se recomienda como prueba de cribado.

Está indicado solicitar serología luética.

 

Diagnóstico diferencial

En el varón es necesario diferenciar la lesión en su salud por VPH de las pápulas perladas del pene, de las glándulas sebáceas ectópicas. Pero sobre todo, del moluscum contagioso y el condiloma plano.

En la mujer, el diagnóstico diferencial se ha de establecer con la papilomatosis hirsutoide, condiloma plano, moluscum contagioso y otros procesos que afecten a la vulva.





Relación del VPH con neoplasias malignas

Se ha establecido una estrecha relación entre la infección por virus  HPV y lesiones malignas del cérvix uterino como el cancer. Este hecho se fundamenta en varios aspectos:

  • Se ha encontrado ADN del VPH en el 93-95% de mujeres con cáncer cervical o en sus lesiones precursoras en su salud.
  • En múltiples estudios epidemiológicos se ha relacionado la infección por VPH como el mayor factor de riesgo para carcinoma cervical invasor.
  • Los genes E6 y E7 del VPH se encuentran integrados en el genoma del huésped y las proteínas transformadoras codificadas por estos genes son oncogénicas.

Los tipos 6 y 11 se asocian con condilomas y cambios displásicos leves, que no suelen progresar a enfermedades malignas. Mientras, los tipos 16, 18, 31, y tipos 33 y 35 se observan con mayor frecuencia en displasias moderadas y severas y carcinoma in situ.

Aparecen en más del 80% de cánceres tipo invasivos, constituyendo un agente de riesgo para la lesión escamosa intraepitelial (SIL) de alto grado. Todo ello lleva a considerar al cáncer cervical o de cérvix como una ITS.

El curso evolutivo del VPH es muy variable. Puede regresar más pronto, persistir, fluctuar o recurrir. Un 60-80% de las SIL de bajo grado curará espontáneamente en los 3 primeros meses.

Sin embargo el 25% progresará pudiendo desarrollar un cáncer invasor el 1%.

También se ha relacionado, aunque no con tanta evidencia, la infección por VPH con neoplasias malignas de vulva, pene y ano.

Tratamiento del vph

Se dirige a eliminar las verrugas, ya que no existe terapia eficaz para eliminar el VPH.

 

La destrucción del condiloma disminuye la carga viral, lo cual facilita la eliminación del resto de los virus por el sistema inmunitario. 

Existen diversos tratamientos para la salud, según la localización y la extensión de los condilomas.





Tratamiento de la infección clínica

Generalmente aplicado por un médico, destacaremos que existen los siguientes tratamientos para enfermedades como el virus del papiloma humano HPV.

  • Crioterapia con nitrógeno líquido: útil en casi todas las localizaciones, fácil de aplicar, a la vez bien tolerada y con bajo riesgo de cicatrices, pudiendo utilizarse en embarazadas. Es el tratamiento de elección que hay para la mayoría de expertos contra el virus.
  • Podofilino: no se puede aplicar en el ano y está contraindicado en embarazo.
  • Podofilitoxina: de aplicación en condilomas externos y contraindicado en embarazo. Es de fácil aplicación (pomada).
  • Laser CO2: útil en formas extensas con buenos resultados cosméticos y puede utilizarse en embarazadas. Es un tratamiento caro contra la enfermedad, que puede requerir en la mayoría de los casos anestesia, pudiendo liberarse DNA intacto en el aire con el vapor.
  • Electrocauterio o electrodesecación: sólo para lesiones externas.
  • Extirpación quirúrgica: útil en formas extensas y segura en el embarazo pero puede requerir hospitalización, con riesgo de hemorragias y cicatrices.
  • Interferón: puede usarse intralesional o intramuscular. No es recomendado por su alto coste, la escasa eficacia y la elevada toxicidad contra la infección, aunque el interferón tipo beta es mejor tolerado.

La eficacia del tratamiento para el virus del  HPV es del 30 al 80%, con posible recidiva, es decir, repetición de la enfermedad, del 20 al 65% de los casos.

Es posible que sin tratamiento contra estas infecciones los condilomas curen espontáneamente, no experimenten cambios o crezcan de una vez.

Debe recomendarse el uso de preservativos a los adolescentes como medida de prevención, control y protección frente al riesgo de transmisión.

En mujeres embarazadas debe realizarse citología, una colposcopia y biopsia si procede contra las infecciones.




Tratamiento de la infección subclínica

Al no existir tratamiento antiviral eficaz para la salud contra estas enfermedades, en ausencia de alteración celular no se debe intervenir.

Cuando aparezca una lesión precursora del cáncer de cérvix (SIL), deberá tratarse en una unidad especializada, utilizando otros métodos escisionales, siendo de elección el asa de diatermia o el láser.

Vacuna 

Algunas vacunas pueden proteger determinados tipos de  VPH. Por ejemplo, según noticias recientemente se ha aprobado durante  2017 en algunos países occidentales una vacuna que protege de nueve tipos de papiloma humano que derivan en diferentes tipos de cáncer como el anal, cervical, vaginal o cánceres vulvares. En este sentido, dicha vacuna reduce en un 70 por ciento el riesgo de contraer dichas enfermedades. De esta manera, la nueva vacuna es la única vacuna nonavalente  que hay según las últimas noticias. No obstante, no hay que olvidar que la política de prevención y sexo seguro son fundamentales como protección y  control frente a este tipo de enfermedades.

 

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